viernes, 24 de septiembre de 2010

LAS MENTIRAS SOBRE LOS OBJETIVOS DEL MILENIO

Han pasado 10 años desde que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableciera los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), conocido también como la Declaración del Milenio, cuya meta principal era la erradicación de la pobreza, establecer la educación primaria universal, igualdad entre géneros, la mortalidad infantil materna, hacer frente al VIH (SIDA) y el sustento del medio ambiente.

A cinco años del cumplimiento de esos objetivos, las cifras vociferadas por los presidentes de los países latinoamericanos en la Cumbre de la ONU sobre el tema, realizada del 20 al 22 de septiembre son significantes, cualquiera que no viva en nuestro continente lo cree y, para muchos de los que llevan a cuestas esa pobreza, marginación y desprecio por parte de esos gobernantes saben que todo aquello es mentira.

Sólo basta mirar a la pobre Haití, después del desastre de enero de 2010, quedó sumida al abandono y su pobreza aumentó a pesar de las promesas dadas por medio mundo para reconstruirlo, digo eso porque son los mismos países (supuestamente ricos) que han prometido a aportar 26.000 millones de dólares a 49 países pobres del mundo, que bien se sabe una parte de ese dinero ya fue engullida por las burocracias de la misma ONU y de los gobernantes que han hecho de esas donaciones, un negocio.

Según el gobierno panameño entre los años 2003 y 2008 la pobreza disminuyó de 36,8% a un 32,4%, mientras que la pobreza extrema disminuyó de 16,6% a 14,2%. Lo increíble, según Alan García, el Perú ha alcanzado el 99% con el cumplimiento de los ODM y “ha alcanzado la meta de reducir a la mitad el porcentaje de personas con niveles de ingresos por debajo de la línea de extrema pobreza”. Sólo para citar dos, porque los demás mandatarios sus discursos fueron copias y todos destacaron el cumplimiento de los ODM para 2015, es decir una América Latina sin pobres dentro de cinco años.

Sin embargo, desde la Patagonia hasta Alaska, los pueblos indígenas parecieran no importarles esos discursos que más bien suena a martillazos de Wall Street anunciando las ganancias del día, esta vez en la bolsa se cotizaba “la pobreza” y los mandatarios latinoamericanos haciendo filas ante las puertas de sus bróker o intermediarios, ofreciendo el país mismo como garantía.

Mientras se siga maginando a los pobres de verdad y se le siga mirando con lastima sin darle participación real y efectiva en la toma de decisiones para su desarrollo, no habrá avances de los ODM, se habrá lavado dinero en nombre de la pobreza y antes de 2015 habrán grandes conmociones a lo largo del continente ensangrentado (Abya Yala) y lo dirigirán los fantasmas de hoy, los pobres y los ODM no serán más que otras promesas incumplidas.

martes, 14 de septiembre de 2010

LOS INDÍGENAS NO CELEBRAN EL BICENTENARIO

Mientras algunos países celebran con “orgullo” el bicentenario de su independencia de España, para los pueblos indígenas esos actos no son motivo de festejos, porque con aquellas independencias se acentuaron la marginación y hasta en muchos casos la explotación y esclavitud de los verdaderos hombres y mujeres que vivieron mucho antes de la llegada de los conquistadores, los verdaderos dueños de ese “continente ensangrentado” (Abya Yala en lengua Kuna) desde 1492 hasta nuestros días.

Esa marginación está presente aún en países con mayoría indígena como lo es México, Ecuador, Bolivia (que celebran el bicentenario, al igual que Argentina, Chile, Paraguay y Venezuela), y donde están habiendo todavía en los albores del Siglo XXI movimientos indígenas que hacen temblar gobiernos o donde se le aplican leyes “antiterroristas” de corte genocida como lo es en el caso de Chile.

Eso significa que tal independencia nunca llegó para los pueblos indígenas, muy al contrario sus territorios fueron divididos en limites y fronteras, dividiendo familias, ocasionando grandes desplazamientos humanos que la historia latinoamericana trata de no registrarlo, el genocidio habido desde 1492 fue mucho mayor que el holocausto de la segunda guerra mundial, muy pocas voces hicieron eco de esa masacre.

Hay que recordar que los supuestos héroes o caudillos si tuvieron entre la gran masa de libertadores a gente indígena, llevados al frente de tropas donde dieron sus vidas, algunos reclutados contra su voluntad, otros creyendo que con esa participación se le iba a reconocer sus derechos ancestrales y un mayor respeto para su cultura, sólo los descendientes de aquellos verdaderos héroes saben que fueron traicionados, porque por la bandera que lucharon nunca llegó a arroparlos como sus hijos.

Así como hace 200 años sigue existiendo “el problema indígena”, por eso en algunos países como Panamá se les dispara todavía a la cara con escopetas para después reconocer que los culpables son los perjudicados, pero eso en los 500 años y más después de los 200 han habido revueltas y revoluciones importantes dirigidos por tropas indígenas a lo largo del continente y, por eso también actualmente los objetivos del milenio no se van a cumplir jamás para los años previstos mientras los gobiernos sigan viendo en sus países y recursos naturales, botín para sus beneficios personales. Si no fuera así ningún presidente después de su mandato iría en estampida a refugiarse a otro país, eso es lo que ha ocurrido en casi todos los países, aún después de sus independencias.

Finalmente queremos exaltar las distintas actividades que se están llevando a cabo en aquellos países por pueblos y organizaciones indígenas, como son en México, “El Foro Nacional: Los pueblos indígenas a 200 años de exclusión”; Chile, la huelga de hambre de los hermanos Mapuches que ha hecho mover a la iglesia, gobierno y políticos de ese país para que el sacrificio de ellos no vaya empañar el bicentenario; Ecuador, Bolivia, Argentina, Paraguay y Venezuela: importantes organizaciones indígenas desde 2009 se han manifestado contra el bicentenario.

“A mí solo me matarán… pero mañana volveré y seré millones”.
Tupak Katari (Bolivia, 1781)

lunes, 6 de septiembre de 2010

SOLIDARIDAD CON LOS PEÑIS MAPUCHES

Mientras el gobierno chileno gasta una fortuna para celebrar un falso bicentenario de independencia, el 18 de septiembre de 2010 hará recordar a la mayoría de los chilenos la otra realidad que han vivido durante esos 200 años, opresión y destaque de la cultura de los conquistadores, y algunos lamentarán de no haber acabado con los pueblos originarios que tantos “problemas” le siguen ocasionando en una democracia con olor nauseabundo de Pinochet.

Por otro lado el Presidente Piñera, con lágrimas en los ojos habla al mundo de la desgracia de los hermanos mineros (con quienes nos solidarizamos, pero sus desgracias fue por negligencia del gobierno y de la empresa minera), trató siempre de ocultar la otra desgracia que tanto gobiernos de derecha e izquierda han puesto de acuerdo para “combatirlos” a sangre y fuego, acallar las voces de liberación y coraje de los Mapuches y demás pueblos originarios, pueblos indígenas que nunca se doblegaron ante los conquistadores.

Desde ese entonces, antes y después de 1810 con orgullo han llevado el título de “terroristas”, porque no queda otra, dignidad y liberación de los marginados se construye sobre esas falsas apreciaciones. Con el gobierno de Allende se vivió un pequeño veranillo para hablar de los derechos humanos de los pueblos originarios, pero con el gobierno de Pinochet siguiendo las prácticas fascistas de su maestro Hitler impuso La Ley Antiterrorista que tipifica y reprime las supuestas “conductas terroristas”, que actualmente solo se aplica al pueblo Mapuche quienes luchan contra las transnacionales, militares y gobierno para no perder sus territorios y derechos ancestrales, ley que no distingue niños de hombres y mujeres mapuches.

Esa otra realidad chilena lo están llevando a cuestas los Mapuches que están en huelga de hambre, como símbolo de dignidad de todo el pueblo chileno, sobre todo los indígenas, quienes con sus vidas están a punto de derogar esa oprobiosa ley, ley que los gobiernos que estuvieron después de Pinochet no han podido eliminarlo, sin embargo sigue siendo la vergüenza de un país que quiere convertirse en “primer mundo”.

Nuestra solidaridad con los Peñis, héroes de la lucha de todos los pueblos indígenas de Abya Yala contra las falsas celebraciones de un bicentenario plagado de historias supuestos “caudillos” que poco o nada hicieron por la liberación de nuestros pueblos.

Esa solidaridad se lo extendemos también a los hermanos mineros de Copiapó, que tengan todos pronto regreso a sus hogares, ya sea en Wallmapu o en el norte de Chile y Bolivia.

¡MARICI WEU!
(Diez veces viviremos, diez veces venceremos)




Bandera de los Mapuches