Acaba de crearse la Comisión de Alto Nivel para atender los problemas de los Pueblos Indígenas de Panamá (Decreto Ejecutivo No.287 de 11 de julio de 2008 y publicado el 28 de julio en la Gaceta Oficial), que para unos será la solución para acallar las demandas indígenas que mucha bulla provocan, si el país no tuviera "otras prioridades". Para otros no será más que una Comisión que ha de tener publicidad el día de su juramentación, mientras que el objetivo y meta final que proponen nunca llega a concretizarse.
De todas maneras, la cuestión indígena está muy presente cuando de territorialidad se habla. En el caso de Panamá es un problema de viaja data, para no decir ancestral ni de hace más de 500.
Analizando los útimos 30 a 40 años las demandas indígenas para que se le garantice la legalidad de sus tierras (no queda otra) ante las invasiones de colonos y terratenientes, vemos que poco o nada ha cambiado, en vez de seguir preservando los números de hectáreas de tierras que tenían antes o ahora, muy al contrario las cifras van bajando y las comunidades cada día más acorraladas y sus parcelas de trabajos menos distantes, y no ha habido ni dios ni gobierno que pudiera extender la mano piadosa para poner freno ante tanta injusticia.
Estos problemas lo están confrontando casi la totalidad de los pueblos indígenas (Comarca Kuna Yala, Comarca kuna de Wargandi, Comarca Kuna de Madungandi, Comarca Ngobe Buglé, Territorio Naso Teribe y los Wounan Emberá), inclusive hay conflictos de limites con provincias y sus autoridades (entiendase alcaldes, corregidores y gobernadores), como es el caso de Colón - Kuna Yala (Límite entre Cartí y Santa Isabel).
A pesar de tener el país una buena cantidad de leyes a favor de los pueblos indígenas y haber creado 5 comarcas (territorios legalizados indígenas), dejó fuera del papel (leyes) los conflictos limítrofes más sensibles, y en otros casos porque no ha realizado la demarcación de las mismas, que en parte perfeccionaría esa legalidad y la garantizaría de alguna manera de inviolabilidad ante los otros.
No ha habido gobierno alguno que quiera tomar en serio esas demandas indígenas (sin importar color de bandera ni ideología ni periodo), o se han hecho ciegos o sordos, pero si se especializaron en mandar comisiones cuando hay conflictos, por lo que es importante resaltar que más que crear comsiones se tiene que hacer planes de acciones o compromisos interinstitucionales que hagan realidad los artículos 1 de cada ley que crea esos territorios y demarcarlos, para luego atacar los otros puntos sensibles, incluyendo la reubicación de algunos campesinos pobres que en realidad necesitan de un espacio para vivir y, no sólo "indemnizar" a los vivos y ricos que después de tener título en mano lo venden a otros terratenientes.
Como están las cosas en Panamá, la venta de tierras e islas, algunas muy cercanas a territorios indígenas, a extranjeros de países del norte, la presión será más fuerte y desleal y la peor parte de seguro lo llevaran nuestros pueblos, por lo que esperamos que la Comisión creada no sea únicamente una venda que en vez de curar las heridas lo empeoren, debe demostrar la buena fe del gobierno, sino estaremos ante otra momia, que su voz sólo se escucha de ultratumba, mientras que los pueblos indígenas seguirán tomando haciendo justicia a su manera.
miércoles, 30 de julio de 2008
sábado, 26 de julio de 2008
Amanecer Indígena
Hoy empezamos un nuevo reto que denominamos Amanecer Indígena, tomando en cuenta que la lucha de los pueblos indígenas por su libre determinacón ha recorrido únicamente un hito, faltando todo un camino por llegar a la ansiada autonomía.
Los pueblos indígenas están inmersos en franca lucha en diferentes frentes, frentes que a veces no tiene nada que ver con nuestra cosmovisión, como por ejemplo, la diplomacía que ha tenido un gran avance, por un lado. Por el otro en lo interno de los países donde habitamos, antes que lo colonizadores, se nos sigue negando los más elementales derechos humanos que de manera hipocrita pregonan los estados. También en algunas regiones del mundo, algunos hermanos mantienen todavía la lucha armada para su liberación, cosa que tampoco podemos pasarlo por alto ni desconocerlo. Ese últmo, algunos dirán que esta desfasada, en realidad no es así, es un hecho que se puede incrementar si no cambia nada a favor de esos pueblos.
En el sur de Abya Yala, estamos compartiendo gobiernos con partidos políticos aliados y las constituciones empiezan a incluir el vocablo indígena, cosa que era inconcebible diez años atrás. eso no significa que todo está a favor nuestro, al contrario, la sangre derramada, las lagrimas que bañaron nuestra historia y el coraje de los abuelos, abuelas y heroes indígenas no ha arado en tierras infertiles, alguna semilla ha resurgido desde lo más recondito del desierto y hoy hace temblar el infierno occidental.
Para aquellos que pensaban que ibamos a desaparecer junto a la Madre Naturaleza, se ha equivocado, hay un Amanecer Indígena, que en complicidad del Padre Sol ha de alumbrar un nuevo mundo donde la sonrisa tendra humor indígena.
Los pueblos indígenas están inmersos en franca lucha en diferentes frentes, frentes que a veces no tiene nada que ver con nuestra cosmovisión, como por ejemplo, la diplomacía que ha tenido un gran avance, por un lado. Por el otro en lo interno de los países donde habitamos, antes que lo colonizadores, se nos sigue negando los más elementales derechos humanos que de manera hipocrita pregonan los estados. También en algunas regiones del mundo, algunos hermanos mantienen todavía la lucha armada para su liberación, cosa que tampoco podemos pasarlo por alto ni desconocerlo. Ese últmo, algunos dirán que esta desfasada, en realidad no es así, es un hecho que se puede incrementar si no cambia nada a favor de esos pueblos.
En el sur de Abya Yala, estamos compartiendo gobiernos con partidos políticos aliados y las constituciones empiezan a incluir el vocablo indígena, cosa que era inconcebible diez años atrás. eso no significa que todo está a favor nuestro, al contrario, la sangre derramada, las lagrimas que bañaron nuestra historia y el coraje de los abuelos, abuelas y heroes indígenas no ha arado en tierras infertiles, alguna semilla ha resurgido desde lo más recondito del desierto y hoy hace temblar el infierno occidental.
Para aquellos que pensaban que ibamos a desaparecer junto a la Madre Naturaleza, se ha equivocado, hay un Amanecer Indígena, que en complicidad del Padre Sol ha de alumbrar un nuevo mundo donde la sonrisa tendra humor indígena.
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